jueves, 30 de enero de 2014

Entre Canibales - Soda Stereo - Unplugged





Una eternidad
esperé este instante
y no lo dejaré deslizar
en recuerdos quietos
ni en balas rasantes...
que matan...
Come de mi, come de mi carne
entre caníbales
tomate el tiempo en desmenuzarme
entre caníbales...
Entre caníbales
el dolor es veneno, nena
y no lo sentirás hasta el fin.
mientras te muevas lento
y jadees el nombre
que mata...

Gustavo Cerati.

miércoles, 8 de enero de 2014

Luego de la rumba, la resaca.


 

En la misma orilla, luego de la orgía derrochadora de diciembre, del “vamos pa’ la cola a comprar lo que sea a menos de la mitad del precio”, después del espejismo etílico de las fiestas navideñas, enero nos recibe como siempre lo hace, con el tradicional “hangover”, peladera incluida. Vuelta a la realidad de una sociedad demasiado fácil de engañar. Todos los años, la misma lloradera en enero, el mismo choque con el colapso de los servicios, las punzadas de las mandíbulas inflacionarias hincando sus colmillos a la altura de los bolsillos de la gente y los subsecuentes “ayayays” de aquellos (creo que somos todos) que tan solo semanas atrás, sentían la prepotencia del que tiene para comprar estrenos, pernil, cohetes, hallacas y caña.

Este año el despertar de la mega borrachera nos llegó con el golpe adicional del asesinato a quemarropa de una Miss Venezuela y su marido, herida su pequeña hija. El cuadro dantesco de la tragedia con todas sus piezas encajadas para que ésta cale en lo profundo del imaginario colectivo. Sangre fría de malandros, saña y odio social. Maldad pura. La misma que está repartida por todo el territorio y que penetra con insoportable equidad en barrios y urbanizaciones, arremete en el tráfico a conductores de autos nuevos, usados y antiguos, sin detenerse en marcas, ni en apariencias. Una violencia que viaja a nuestro lado en el autobús, mirándonos con su sed de odio, nos persigue hasta la puerta de todas nuestras casas y que cuando logramos entrar, la conseguimos sentada en la sala entornando la mira de sus armas con precisión maldita para dejarnos sin vida.

Nosotros, los mismos que arrastramos con la carga de 3 millones de personas, tal vez más, que dicen que no votan porque eso no resuelve nada, los que discutimos a diario con quienes defienden a este régimen con salidas sencillas como “es que en todos lados hay violencia”. Nosotros que mordemos todos los anzuelos que nos lanza un gobierno que ya es el tercero más largo de nuestra historia como nación (no sé si llamarnos nación o territorio anómico) Somos nosotros los que todos los eneros repetimos las mismas excusas. La quejumbre de quienes se auto condenan a repetir sus propios errores garrafales año tras año, casi al calco. Los que nos conmovemos cuando el asesinato es solo un poco más llamativo que los que nos ocurren todas las horas de todos los días.

Ayer, 07 de enero de 2014, día en el que amanecimos “enratonados” luego de la rumba de Daka y de Macuto barato y de la “justicia” robinjudiana de un gobierno que deja robar así como un “Jarl Vikingo” estimulaba el saqueo en sus huestes, para crearse fama de benévolo y magnánimo. Ayer, todos volvimos a preguntarnos cual alcohólico arrepentido “Qué he hecho!?” Obviamente, también como suele pasar con los ebrios recurrentes, soslayaremos la vergüenza del país que tenemos diciendo “estábamos borrachos y borracho no se vale” nos quejaremos un rato, vomitaremos la bilis de nuestra indiferencia y volveremos a poner las espaldas para seguir llevando latigazos.

Volveremos a nuestras colas por harina, leche y gas; a preguntar por los remedios que no se consiguen, a padecer por vivienda, transporte y calidad de vida. Siempre con los sempiternos cañones de los asesinos hundiéndose en nuestras bocas atragantadas de violencia social. Enterándonos por twitter lo que en los noticieros se silencia, hasta que al twitter también lo silencien, escribiendo en facebook el débil gemido de la impotencia y luego montando una foto que rece al pie “de rumba con los panas”.

Miraremos en cadena nacional a Nicolás Maduro preguntándose  los porqués de tanta maldad. Por qué será Nicolás que los malandros que tú contratas cada vez que hay elecciones para que apaleen a la gente y les metan miedo, no se quedan tranquilos el resto del tiempo, será que gracias a ti y tu gente se sienten  (son!) impunes, dueños de la calle y de la vida.

Así irán transcurriéndolos días y los meses; casi sin darnos cuenta, volverá a ser diciembre, volveremos a la rumba y al derroche, olvidaremos todo, volveremos a la pirotecnia y al whisky, nos imbuiremos de la magia navideña que siempre nos edulcora los pesares. Le daremos una vuelta más de esta ruleta rusa que llamamos Venezuela.

Illich Sánchez.

 

jueves, 21 de noviembre de 2013

Día Mundial de la Filosofía


 

De acuerdo con el dictamen de la UNESCO, hoy 21 de noviembre de 2013 es el Día Mundial de La Filosofía, de la misma manera es entonces el día de aquellos que se atreven a pensar la realidad, a hurgar en los conceptos y los dilemas aquellos resquicios por donde colar nuevas interpretaciones sobre las cosas que nos ocurren o el mundo como se nos presenta. Un día como hoy se hace propicio para que cada uno de nosotros nos preguntemos sobre la propia manera de ver esa realidad que nos acaece, de entenderla, moldearla o de construirla, tal vez.

Lo cierto es que, esto que hoy llamamos Filosofía es algo y a la vez son muchas cosas que se vienen haciendo desde hace muchísimo tiempo. En casi todas las culturas de las que hoy se puede dar cuenta, han surgido preguntas sobre el origen, sobre el cosmos y sobre la propia posición en cuanto a las cosas del universo, al universo mismo. En algunos lugares con mayor o menor elaboración, las personas han dedicado parte de su vida a hilvanar preguntas que en muchos casos han derivado en sistemas complejos de pensamiento, cuando no, en religiones, en mitos o en el folklore, todas y cada una de estas manifestaciones han sido el producto de una de las características más fascinantes de la especie humana, en todos los tiempos y todos los lugares. La curiosidad.

Hoy con la celebración de El Día Mundial de la Filosofía se quiere impulsar ese apetito por el conocimiento que ha dejado para la humanidad cuantiosas interpretaciones sobre problemas y fenómenos de la más variopinta dimensión. En específico la UNESCO ha propuesto que un buen tema para pensar en esta fecha sea La Sustentabilidad en el Planeta y las Sociedades Inclusivas.

Pensar hoy sobre la sustentabilidad en nuestro planeta y el desarrollo de sociedades inclusivas, o más inclusivas, resulta todo un reto, siendo ambos temas proclives de ser tratados desde la Filosofía Política, involucran parte de las grandes preocupaciones de nuestro momento histórico sobre cómo hacer para seguir viviendo en nuestro planeta sin hacerle tanto daño, e incluso, cómo hacer para seguir viviendo juntos sin acabar con nosotros mismos.

Hoy el reto que tenemos entre manos pasa de ser una invitación a pensarnos como especie, como parte de un conjunto y como responsables de la vida misma en el planeta, este llamado se ha convertido en una obligación, la propia que, de seguir siendo ignorada, nos llevará sin retorno al futuro distópico y post apocalíptico que nos muestran películas como por ejemplo Los Juegos del hambre, Elysium o la saga The Matrix, en las cuales se muestra como el mundo, nosotros incluidos como máximos responsables, devendrá inevitablemente en un lugar agotado, infértil, sin agua ni alimentos y por consecuencia, lleno de hostilidad, de una separación y exclusión aun mayor de las que vemos hoy en día.

En la filosofía, en el pensamiento creativo, en la reflexión tenemos una buena oportunidad no solo de imaginar un futuro distinto, más que eso, existe la posibilidad de irlo construyendo, desarrollando nuevas formas de participación, de encontrarnos en lo común, en lo que nos ha de preocupar y ocupar, un pensamiento activo, una reflexión puesta en práctica. Invitemos a pensar desde lo intrínseco con proyección hacia el conjunto, una mirada ecológica que busque más allá de las buenas pero hasta ahora insuficientes acciones de los defensores de la naturaleza. Una ecología desde el entendimiento y asimilación del hecho real de estar en peligro y del nivel de responsabilidad que la humanidad tiene hoy sobre sus hombros.