Mostrando entradas con la etiqueta filosofía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta filosofía. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de noviembre de 2019

EL MINI DICTADOR

Ilustrado por mi amigo Rafael D'Arcangelo


Cuando me desperté ya el olor del café impregnaba toda la habitación, Gertrudis, mi ama de llaves, había dejado mi taza de Star Wars humeante y repleta junto a unas tostadas untadas con mermelada, jugo de arándanos, jamón serrano y huevos escalfados, sobre la mesita del balcón que da hacia los jardines. Junto a esa mesita en una canasta reposaban ejemplares de varios periódicos los cuales prestaban al ambiente un leve aroma a tinta fresca. Me levanté tomando mi albornoz de seda negro y mis pantuflas de Darth Vader, y fui a sentarme en el balcón a saborear el café que tan divino preparaba Purita, la cocinera, toda una vida con la familia.

Probé el café y aunque no me supo tan bien como todos los días, ignoré el asunto porque algo llamó mi atención en los jardines. Manuel, el viejo y dedicado jardinero quien estaba trayendo a su hijo Ramón a trabajar con él para que aprendiera el oficio lo reprendía a gritos y coscorrones. El muchacho, Ramón, un adolescente muy delgado, de unos 12 años tal vez, se cubría la cara con las manos mientras el que yo creía muy amable Manuel le insultaba y le daba bofetadas, le decía:
“¡Mira tú muchacho inútil, estúpido, animal, te dije que así no se podaban los rosales, quieres que me boten, idiota, pareces retrasado mental, no sirves pa un c....!”

Quise hacer caso omiso de la reprimenda que el jardinero emprendía contra su hijo, total, son cosas de plebeyos, gente del pueblo… me puse los audífonos e intenté otro sorbo de café, pero esta vez sí me desagradó enormemente su sabor diferente, aguado, asqueroso… “¡GERTRUDIS!” Grité y la imbécil esa apareció de inmediato diciendo. “Mande señor…”
“Se puede saber quién hizo este café de porquería que sabe a diablos!”
“Ay Señor, Su Alteza, Su Majestad esa fue la Purita, usted sabe que yo no me meto en la cocina”
“Pues ve y le dices a esa vieja inútil que está botada, y le dices a Jackson que contrate a un chef y a un barista que sepa hacer café, pero es ya!”
Minutos más tarde Gertrudis le daba la noticia de su despido a Purita.
“Mira niñiiia, que manda a decir el Amo que recojas tus cachachás y tos tus macundales y te me vas, estás botada mija”
Purita que tenía como 120 años se arrugó aun más y envejeció otros cuarenta mientras escuchaba la sentencia de la altanera Gertrudis.
“¡JAAACKSOOON! -gritó el ama de llaves- que dice el amo que contrates un chesss y inmediatamente pero eso es pa´ya!”
El chofer corrió raudo a ejercer su contingencial labor de jefe del departamento de personal, la cocinera con su vida entera guardada en un bolsito tricolor dejó la mansión, Gertrudis llamó a una empresa de catering para ordenar trajeran un barista mientras yo me intentaba aislar del momento desagradable de los gritos del jardinero y la incompetencia de la cocinera, me dispuse a escuchar a Chet Baker y a leer el wall Street Journal.

Cuando desperté, ahora sí de verdad; eran las 6:30am… tenía que volar pues en una hora debía aplicar un examen en la Universidad, el tema era algo que subyacía en el inter texto del sueño que acaba de tener; EL TOTALITARISMO, el poder político desde las perspectivas de Hannah Arendt y Michel Foucault.

Ni jugo de arándanos, ni albornos de seda negra, ni barista, tenía que hacer mi cafecito sencillo y comerme un pan a la carrera, esperar que el tráfico fuese benevolente y llegar a tiempo para aplicar la prueba/ensayo. Mientras aceleraba las rutinas matutinas fui pensando que en el sueño había otros elementos que orbitaban con el tema del poder, del totalitarismo, de cómo somos capaces de ser unos pequeños dictadores cuando un mínimo número de condiciones se nos dan, cómo es de sencillo, por ejemplo, que un portero se constituya en el déspota que cuida las puertas de Micenas, el Cancerbero, un pequeño Pérez Jiménez con todo y fans, si se le permite, y más, si sus acciones se justifican y son normalizadas.

Sí, de esto se trata, considero que dentro de cada uno de nosotros habita un “pequeño tiranito” que puede salir a flote en cualquier momento y en cualquiera de nuestras relaciones, en el trabajo, con la pareja, con los hijos, con los padres, entre socios, con colegas... Ahí donde se nos olvida que funcionamos socialmente con normativas que nos equiparan en derechos y deberes no obstante las posiciones, jerarquías, profesiones y demás roles sociales, en tanto ese principio llamado Estado de Derecho se hace difuso y se colma de opacidad, el pequeño Donald Adolfo Stalin Chávez (así se llama) que nos habita, hará su aparición para ejercer su instinto totalitario y despótico.

En mi opulento y oligárquico sueño aparecía un padre maltratando a su hijo, so pretexto de reprenderlo/educarlo, yo, en mi mejor versión de millonario mentepollo empantuflado con cotizas de Vader, la emprendía con una cocinera anciana por haber dejado un café maluco, la mandaba a botar humillándola a través de Gertrudis, la también onírica cachifa, la misma que luego, sin ninguna sumisión se poseía del rol de mayoral con látigo y repartía órdenes e insultos a diestra y siniestra. Cada uno ejerció su papel de agresor, de tirano con poder absoluto, y menos mal que desperté, pues de transcurrir cinco minutos más en el sueño, seguramente me hubiese tenido que enfrentar a Yeison Aleisis, el bisnieto de Purita que indignado me haría pagar en una esquina cayéndole a tiros a mi limusina desde su moto Bera, y fin de mis sueños de magnate.

Insisto, si se nos permitiese todos elegiríamos por los demás de nuestro entorno, abusaríamos de nuestro poder, nos impondríamos para privilegiar nuestros deseos, opiniones, pareceres.

Pero, ¿qué puede evitar esto? Qué puede prevenir que se nos salga el pequeño Fidel que habita agazapado en nuestro inconsciente. La idea de Foucault puede ayudar, él dice que El Poder ni es estático ni le pertenece a alguien, el poder circula, todos tenemos parte de un poder y decidimos cederlo o no somos lo suficientemente organizados o fuertes para mantenerlo.

Arendt había dicho, que los grupos políticos nacionalistas, de derecha o izquierda con pretensiones totalitarias se habían hecho del poder en momentos coyunturales dadas condiciones de precariedad en el ámbito institucional, en momentos de crisis del tejido social, en momentos de crisis de la moral colectiva. Y una vez en el poder, cambiaron las leyes (¿les recuerda alguien o a algún país en 1998?) así pues, la autora insiste en que una vez con el cambio del estamento legal, la pérdida de derechos y el subsecuente abuso cometido por el grupo dominante al cual se le hizo expedito y sencillo emprender procesos terribles como lo fueron el apartheid, los Gulags y la Solución Final.

Qué planteo, cuando le pregunten qué quiere comer, por favor elija, cuando le pidan opinión, dígala, cuando no se la pidan, diga, un momento, por qué no me preguntaron, no normalice procesos abusivos. Si el gobierno no ejerce su labor, proteste, si el gobierno viola sus derechos, usted debe rebelarse. El profe por ser el profe, el padre por ser el padre, el marido o la esposa, o el arrendador, el presidente, ninguno tiene derecho a socavar su dignidad, a suspender o derogar sus derechos, a mancillar su honor ni su integridad física y moral.

Si es cierto que el poder circula, también es cierto que es tremendamente difícil hacer respetar la dignidad de una persona o población luego que ésta la ha cedido o se le ha arrebatado por la fuerza, coacción o por tradición su derecho al disenso, a la crítica, a la expresión. No debe permitirse andar suelto al pequeño dictador que nos habita, uno mismo debería poderlo controlar, pero si no, está en el otro el ponerle las barreras necesarias.




Illich


lunes, 16 de septiembre de 2019

LOS TERRITORIOS DEL SILENCIO



 “El silencio existía en ese lugar, como un elemento más de la naturaleza”
Haruki Murakami
Silencio-Johann Heinrich Füssli-1800

Casi imperceptible es el sonido que ocurre, si es que éste ocurre, mientras paso las páginas de un libro, el trasegar de la mirada por las líneas, las pausas entre una y otra expresión, las ideas que asaltan casi al unísono de la lectura; todos parecen ser en parte, los territorios del silencio.

Cuáles son los dominios del silencio. Dónde se posa cada uno, dónde se alojan, cuánto tarda un silencio y qué cosas comunica. He oído decir, y lo he sentido, que en la música habitan los silencios, los he leído en la poesía, entre líneas, incluso más allá de la mascullada frase de Neruda “me gusta cuando callas…”, cuando el poema calla, éste y tantos otros, cuando pausa en busca de una bocanada de aire. ¿Se pintan los silencios? Se asoman entre una y otra digitación de la guitarra, entre nota y nota, la música está poblada de silencios, son acaso más largos los del blues, será que son proporcionales a la extensión de las notas. Es un silencio lo mismo para Mendelssohn que para Puccini, o para Paul Desmond.

Será que el silencio es, es algo en lugar de nada.

Tengo la impresión de que el silencio nada tiene que ver con el vacío, es más, ni siquiera sé si se conocen, se pasarían uno junto al otro sin solo saludarse. Iría el vacío colmado de ausencias por una calle en la que al pasar entre muchos, hasta pudiese tropezar con el silencio sin que éste lo viera a la cara. Tiendo a pensar que el silencio está lleno de algo, porta una esencia, está habitado de un sentido y de una forma.
Qué sabemos del silencio que ocurre justo antes de un primer beso, es un silencio sin tiempo, denso, inflamado y exterior, el universo entero calla y dos bocas se acercan lentas y magnéticas. O el de las caricias más suaves; trascendente, llano y cálido. El silencio íntimo de los anhelos, uno que acaece distinto en cada alma. 

Dalí-Museo Dalí- St. Petersburg. Fl
El silencio de una duda, el de la espera, silencios eternos como el de la muerte, inacabables y siniestros, trémulos, corrosivos, erosivos, son silencios de plástico opaco, pálidos como una ceguera temporal sin fecha límite.
Hay una geografía del silencio en todo cuanto queremos decir, justo antes de decirlo y en aquello que nombramos, justo después de haberlo hecho. Fronterizos.

Esa territorialidad de los silencios puede expandirse y colonizar, hacerse desierto y contraerse hasta su núcleo más denso, volver dentro de sí y llevarnos con él. Los hay silencios líquidos, etéreos y contundentes, punzo penetrantes.

No pueden evitarse los silencios, basta que lo intentes para que lo sepas bien y aprendas que estás inexorablemente postrado a su merced.

Tal vez estamos fabricados de silencio y no nos dimos nunca cuenta, nos pasamos milenios otorgándole a la voz, al sonido y al ruido un lugar preeminente en la jerarquía de las cosas, y resulta que mientras, el silencio aguardaba al cruzar la esquina de la penúltima frase de cada discurso, en la antesala del verso y los orgasmos, antes y luego de los sueños, un silencio yace tumbado de espaldas posterior al grito, a los ruegos, acompañando las pulsiones, a la salida de un presagio, en la trastienda de un susurro, previo y posterior a los disparos, y al llanto, los miedos, la boca del túnel y el final de los cuentos.

Habitamos en sus feudos, en sus territorios insondables, le pertenecemos al silencio.

Illich






lunes, 8 de julio de 2019

ANIMAL POLÍTICO


“EL HOMBRE ES UN ANIMAL POLÍTICO” Aristóteles, dijo la estudiante en medio de su exposición y prosiguió explicando las formas de gobierno que según El Estagirita se dividen en Puras e Impuras e incluyen sus formas virtuosas y degradadas. La joven se afanaba explicando su tema y yo la seguía mientras algunos de sus compañeros hacían lo propio, otros estaban sumergidos en su celular, otro se concentraba en una bombombún azul y algunos más miraban sin ver a la expositora, supongo, mientras preparaban todos mentalmente su intervención para levantar la mano no más terminara de exponer la participante (Bueno, sabemos que esto último es una fantasía profesoral de quien escribe)


Al terminar la exposición, la joven dijo titubeante “¿Alguna pregunta? Obviamente se hizo un silencio incómodo como de 10 segundos, luego de los cuales pregunté yo “A toda la clase ¿por qué es el Hombre un animal político?” Me miraron como si fuese yo un animal carnívoro, uno, al acecho de una respuesta errada para saltarles encima. Intenté distender el asunto, e insistí con el siguiente ejemplo. Si el león es un animal carnívoro, es porque come carne, el hombre lo es, político, ¿por qué?

Una joven bastante decidida se arrojó al ruedo y dijo “Es un animal político porque hace política” “porque vota” dijo otro, “porque manda”, “porque roba y engaña”, “porque promete”… y así fueron soltando frases muy parecidas a lo que generalmente piensa la gente sobre la política, o más bien, sobre los políticos.

Intervine para decir, “Piensen esto, el HOMBRE ES UN ANIMAL POLÍTICO porque todos sus actos, en tanto colectivos son actos políticos, pues son actos de LA POLIS (ciudad en griego). ¿Comprenden? Entonces, ¿serán cosas como hacer la compra, cortejar, conversar, tranzar un negocio, esta misma clase, actos políticos?”, la respuesta de casi todos fue NOOO… Insistí, "¿y por qué no?" De inmediato intenté un ejemplo más acucioso, ¿Un beso es un acto político? Ellos dijeron NOOO, y solo una chica dijo “Sí, porque uno elige a quien besar” "Muy ingeniosa, le respondí, pero sigues pensando que lo político solo refiere a los actos de sufragio, aunque tienes razón, hay algo más que hace de un beso, un acto político de acuerdo a lo que planteaba El Estagirita."


Desde la tercera fila levantó la mano uno de los que yo creía más distraídos, el de la bombombún, me alegré, e impelí nos dijera su parecer, este habló “¿profe, qué es El Estrigmatita..?” 

Si esto fuese un chat de whatssapp aquí iban puestos diez emojis seguidos del muñequito que se tapa los ojos, pero no, es un blog serio sin emojis… Le respondí, "mi pana, El Estagirita es Aristóteles, así se le dice porque nació en Estagira, ¿si va?" El chico puso cara de haber entendido y seguimos.

Quedamos en que un beso es un acto político… Otro chico dijo, “bueno porque si no le gusta el beso te quitan el puesto” a veces no sé en qué rollos me meto cuando salgo con esos ejemplos, pensé… "Un poco más en serio, dije arrugando las cejas, el mínimo necesario para que ocurra un beso son dos personas…" otro estudiante agarró la propuesta en el aire y comenzó a decir “porque no es un acto individual”, otra joven no le dejó terminar y planteó “porque hay un acuerdo tácito, ambos quieren”.

“Entonces, dijo alguien más, somos animales políticos porque somos seres sociales” BINGOOOO… y los actos políticos, actos de La Polis, de la ciudadanía, de la sociedad son actos colectivos, pues según el recién bautizado Estrigmatita, el hombre es un animal social, un ser de La Polis.

Así que hasta los actos cotidianos tales como los negocios, los acuerdos, los litigios, la educación, el comercio, las fiestas, las tertulias, la amistad, una relación de pareja,el deporte, las religiones, las jerarquías, el arte, son actos políticos, tanto como lo son  las elecciones, la participación, la protesta, la contraloría, la desobediencia civil, la gobernanza, etc. Saberlo es importante, saber que no podemos desentendernos de la política, no solo por el peligro de llegar a ser gobernados por los peores hombres (como nos pasa, de hecho) tal como lo dejó dicho el propio Platón, maestro de Aristóteles, sino porque estos actos son los que nos definen como seres sociales.

Hasta ahí quedó la clase, y todos se fueron a ejercitar sus diversos actos políticos.



Illich
   

lunes, 17 de junio de 2019

LAS MANOS DE SÓCRATES

La escuela de Atenas-detalle-Rafael Sanzio (1510-1511) Fresco
Sus manos aparecen como enumerando algo, virtudes, tal vez, o quizás sean faltas a éstas, lo que posteriormente va a llamarse pecados. 

Probablemente Sócrates (470-399 a.C) se empeña en colegir un argumento emanado de su interlocución con algún aprendiz u otro pensador en un acalorado debate escenificado quizás en el mercado de Atenas, donde le gustaba ir a no comprar nada o en la propia Ágora, sede de su ascenso a la fama y también,el patíbulo donde fue condenado al brebaje mortal extraído de la cicuta.

Eso hacía Sócrates, ejercicios dialécticos,debates en los que se dedicaba a desmenuzar las certezas de sus contertulios a desvelar lo aparente, los equívocos, lo pueril en la voz de aquellos que decían saber y se decían sabios a sí mismos. Incluso, mucho de esto hizo en su propio juicio, volteó los argumentos de sus acusadores, esgrimió una réplica que desnudaba su ya preestablecida condena por un poder que lo quería fuera. A sus adversarios y verdugos, los sofistas, les denunció aduciendo "...Para qué he de defenderme si vosotros ya me habéis condenado". 

El ateniense hurgaba las almas de sus discípulos para extraer de éstas sus talentos soterrados por la tradición, por el mandato de un orden social en el que cada quien era portador de un oficio conferido por sus ancestros desde el mismo momento de nacer.

Sócrates, quien reclamó para sí el apodo de El Tábano de Atenas, un moscardón, insecto fastidioso que revolotea en torno al ganado y lo atormenta con su ir y volver, persistente, terco... De esa forma se veía a sí mismo, como un sujeto fastidioso, cuya siembra en quien le escuchaba era LA INQUIETUD, LA ZOZOBRA, LA DUDA,  y de éstas,LA CURIOSIDAD, el reto y la intención de salir de la caverna en procura de la luz del entendimiento, y del auto conocimiento.


Sócrates frente a Alejandro Magno- La escuela de Atenas-detalle- Rafael Sanzio 1510-15011


Ese es el Sócrates que conocemos primero por Platón en mayor medida, por Jenofonte y posteriormente devenido en el paladín del pensamiento occidental, un filósofo titánico encumbrado por puro merecimiento en el Olimpo del pensamiento occidental, el que señalaba como principio de La Sabiduría el reconocimiento de la ignorancia propia. Aquel que nos dejó dicho "Es mejor sufrir cien injusticias antes que cometer tan solo una" 

Van a transcurrir más de dos milenios para que aparezca una crítica feroz en contra del ateniense, y es que cuando Nietzsche (1844-1900) en su obra El Origen de la Tragedia haga recaer sobre Sócrates la responsabilidad y culpa del deterioro de los Valores Aristocráticos en el mundo griego y la suplantación del Ideal Estético/Artístico de vida por el que va a llamar el alemán, pathos de la decadencia occidental, ya habrá corrido muchísima agua por los ríos del tiempo. 
Sócrates y Nietzsche


Para Nietzsche no solamente Sócrates había inaugurado una tradición donde La Verdad va a ejercer un dominio tiránico como lógica de sentido, sino que, el ateniense va a imponer su propia estética desarrapada, su figura rechoncha, sus hábitos del descuido, cosa que contravenía la cultura de un pueblo donde la belleza y su búsqueda había sido faro y centro de todas sus representaciones, tanto en las artes como en la vida cotidiana.

En lo personal considero que en Sócrates hay mucho más que rescatar antes de desdeñarlo, aunque no deja de tener razón Nietzsche cuando lo ataca con tal virulencia. La llegada de Sócrates parte a La filosofía en dos, y la re/sitúa en un redil que pone al Hombre en el centro, mas no a cualquier Hombre, sino al que Sócrates dicta, uno para el cual la Belleza, La Verdad y La Virtud subyacen como valores intrínsecos, del alma, y ya no más como valores estéticos. 

En cuanto a la enseñanza, en Sócrates hayamos una idea central APRENDER ES OLVIDAR MUCHO DE LO PREVIAMENTE ASUMIDO POR CONOCIMIENTO, Y EN TAL SENTIDO, PARIR UN NUEVO SABER, Y PARIR, OBVIAMENTE DUELE. A esa forma de enseñar/aprender, se le llamó MAYEÚTICA (parir ideas), y sin duda concebir así duele, duele dejar lo que se cree saber y por tanto tiempo nos pareció "normal", "natural". No obstante, las manos de Sócrates están ahí para ayudar con el parto, para dejarnos ver que el dolor tiene un sentido, el de parirnos a nosotros mismos, trabajosamente, traernos al conocimiento, a la luz.

Como dijo un gran amigo, Sócrates es el ejemplo que todos ponen sobre cómo debe actuar un buen maestro, pero sería el primero al que rechazaría la mayoría si le tocase en una hipotética clase. La razón de esto es que él se enfrentaría de forma radical y violenta en contra de los prejuicios, de la ignorancia que conforta a la masa, de la flojera, de lo ramplón, del reggaeton y sobre todo, se mofaría del trap y de los Reality Shows.


La Escuela de Atenas- Rafaél Sanzio- 1510-1511- Fresco- Estancia Papal Vaticano

Las manos de Sócrates tuvieron finalmente que levantar la crátera de cicuta, brindar  con ella y llevar a su boca la infusión que le quitó la vida, una vida que él mismo asumió, no valía la pena vivir en la vergüenza de un convicto, mucho menos a su edad, por lo que valoró hasta el último instante la dignidad, la vida siendo bien vivida, de acuerdo a los actos de conciencia, de justicia y de razón. 

Es por todo esto que se inmortalizó, por lo que sigue siendo un pilar del pensamiento y un paradigma de heroicidad moral. Las manos de Sócrates hoy aun enseñan, dirigen, nos confunden, nos interpelan, nos tientan e invitan a conocernos a nosotros mismos.


Illich

domingo, 28 de octubre de 2018

LA VOLUNTAD DEL PODERÍO (Nietzsche vs. El chavismo)

Imagen tomada de Google
Uno de los conceptos más potentes de los producidos por Nietzsche es el de La Voluntad de Poder. Así mismo, tanto como potente, este concepto ha sido uno de los más falseados, malentendidos, acomodado a intereses y tergiversados, dentro del arsenal del ideario del citado filósofo.

Como Voluntad de Poder debemos entender aquella apuesta por la vitalidad ante todas las cosas, sobre todo, aquellas que suponen el dominio sobre sí mismo y la posibilidad de imponerse a los propios prejuicios, al remordimiento y a los atavíos culturales.

Crear para sí un armazón de valores que le permita sobrellevar la decadencia de la cultura de masas, las imposiciones políticas y las manipulaciones éticas e intelectuales, tanto de las élites en el poder como cuando estas imposiciones vienen de lo normalizado por la mayoría.

Voluntad de Poder, no era para Nietzsche voluntad de mandar a los otros, sino más bien, una voluntad férrea por resistir, por no dejarse arrastrar por la marea de los tiempos, de lo políticamente esperable, por las "buenas costumbres" cuando éstas atentasen contra la dignidad de uno mismo.

La gente que nos manda, obviamente emplea a su manera una voluntad de poder, la cual les permite deslastrarse de cosas como el costo político de sus acciones, el deber ser de sus cargos, la necesidad de jugar con las reglas que enmarcan el ajedrez político, es decir, atender a las leyes. A estos sujetos lo único que les importa es mantenerse con el control del país. A costa de lo que sea, como sea.
WWNietzscheDo-cover

Cómo anteponer el mismo concepto ante tal avasallamiento, ante el abuso, cómo usarlo en contra de los sátrapas que hacen gobierno en este país. Pues supongo que apartándonos un poco del nihilismo absurdo que supone seguirles jugando con sus reglas, atendiendo sus normas, respetando su tablero de ajedrez.
Desplegar una Voluntad de Poderío supone arrancamos de una vez la esperanza de vencerlos en tanto ellos sean quienes organicen la trama de los procesos con que se hace la vida política del país. Resistir, protestar donde sea, como sea, pero en coordinación y con más inteligencia que temeridad.

Hay que sacarlos de su zona de confort, hacerlos rabiar, arrinconarlos en su pequeñez moral y luego enseñarles que no son ellos quienes encausan la vida de nosotros en su ambición totalitaria y corrupta.

Para eso tenemos exigir de nuestros líderes un enorme acto de voluntad, precisamente, la voluntad de mantenerse unidos y coherentes, no tanto por principios, sino por objetivos, por el objetivo final de todo esto.

De cada cual, debemos exigirnos el mayor de los impulsos, el de emplear el ejercicio de esa voluntad sobre nosotros mismos, saber que superar el sufrimiento de estos años requiere sacrificios tenaces para poder culminar con la égida de los forajidos que nos gobiernan.

Voluntad de Poder es acción, movilización y abandono de la terrible conducta inercial y de contraataque que nos ha acompañado por años. Si no lo hacemos, se nos seguirá imponiendo la oscuridad de los malditos.


Illich


viernes, 12 de enero de 2018

ELEGIR PASTA DE DIENTES ¿ELEGIR CÓMO VIVIR?

Pink Floyd-The Wall

Una vez alguien dijo que en la vida había decisiones más importantes que la de elegir pasta de dientes o champú, que tomar decisiones era un arte difícil el cual muchas veces nos tomaba de sorpresa, sin experiencia, débiles de conocimiento; y por tanto, era necesario contar con herramientas intelectuales que nos auxiliaran al momento de quedarnos accidentados en el cruce de caminos que es una decisión.

Bueno, en realidad, quien suele decir eso en sus primeras clases tanto de filosofía como de sociología soy yo, nadie importante, obviamente… No obstante, apropósito de las decisiones sencillas como la marca de dentífrico, el lugar dónde y con quién pasaremos el fin de semana, si comeremos pasta con carne o pollo frito, y así, algunas más trascendentes como qué carrera estudiaremos, nos casaremos o iremos de solteros por la vida, qué nombre le pondremos a nuestros hijos, uno compuesto como Chivirixaida o Albermantel José, o el de algún personaje literario, tal vez histórico, seremos de una u otra tendencia política; con relación a muchas de las elecciones para las que la vida nos plantea dilemas, siempre, repito, siempre necesitamos asideros de los cuales agarrarnos a fin de elegir lo que más nos conviene, y lo que es lo mismo, evitar aquello que más nos afectaría. Aun y cuando deba hacerse la salvedad de que siempre juega el azar, y que por más que seamos sesudos, las cosas pueden darse de maneras diversas con su devenir.
Pink Floyd-The Wall

Con todo esto quiero significar algo que aglutina varias de mis preocupaciones actuales, en primer lugar, la educación de nuestra sociedad, dentro de esa educación como problema, la educación política, y desprendido de ésta, la ciudadanía como concepto naufrago dentro de la trama de relaciones sociales de la actualidad en Venezuela.

¿Y qué tiene que ver la educación, su crisis, su fracaso con cuál crema dental se escoge?
Sencillo, una sociedad elige mal a sus gobernantes, los elige basándose en prejuicios, slogans, sentimentalismos, pálpitos, opiniones chamánicas, características folklóricas (tiene guáramo, es arrecho, habla bonito, es bien macho, etc.) y 18 años después, o antes, ya esa misma sociedad no puede elegir la crema dental, elige si se cepilla los dientes o no, ya no elige qué comer, ya no elige sobre dónde pasar el fin de semana, ya no elige qué estudiar, se lo impone un régimen totalitario, o no puede estudiar, o se tiene que ir del país, o ya no elige, simplemente YA NO ELIGE.

Las elecciones y evitaciones en la vida (en eso sí coinciden varios famosos de la Filosofía como Sócrates, Platón, Aristóteles, Epicuro, Kant, entre otros) son terreno para ser abordado desde el pensamiento y no desde las vísceras, mucho más allá de que la gente tenga creencias arraigadas, los actos electivos más importantes de la vida deben pensarse. ¿Qué trato de decir con esto? Pues que usted no debería renunciar a su empleo porque cree que el jefe le echó “maldeojo” en el café que compartieron en la mañana, o porque usted siente una energía pesada en la mirada de aquel jefe, esos no serían motivos válidos a no ser que todas sus decisiones estuviesen movidas por una estructura un tanto mágica de llevar a cabo sus acciones.

Alguien, que aun creyendo en el “maldeojo” tenga otras herramientas para decidir, pues, se cuida, bien, se protege, pero no deja su empleo, porque sabe que hay razones más importantes para conservarlo. Igual pasaría si por soñar con un número alguien va y se gasta todo lo que tiene en la lotería. Crees en los sueños, fantástico… pero no lo gastes todo por favor, así sientas que esta vez sí, que te vas a hacer multimillonario porque el fantasma de tu abuela te lo dijo en el sueño. ¿Cuando piensas las cosas eliminas todos los riesgos? Digamos que no, pero arriesgas menos en relación a lo que puedes perder y exiges algún tipo de garantías.

Dejando los ejemplos a un lado, vayamos al punto central del asunto. Por qué antes dije que todo esto va de una crisis en La Educación, y por qué esta crisis nos trajo a otra MACRO CRISIS donde cosas sencillas como elegir qué comer han dejado de ser algo inmanente a la vida de muchos para sustituirse por ejemplo en:
¿QUÉ ES LO QUE HAY QUE HACER PARA PODER COMER?
• Colas
• Pedir
• Robar
• Ir al pote de basura de algún establecimiento
• Especular
• Sobre pagar

Desde que comenzamos a VOTAR (acordemos, 1958 aunque antes hubo formas de sufragio) en Venezuela las élites políticas han estimulado en la masa el que se elija a sujetos que en lugar de ser, lo que deberían, es decir FUNCIONARIOS PÚBLICOS con más responsabilidades que derechos, sometidos a supervisión y con finitud en cuanto a su servicio al país, sean más bien una especie de SÚPER CAPATACES DE FUNDO, tipos imponentes, omnipotentes, imprescindibles, eternos (¿les suena?) intocables. En síntesis: CAUDILLOS.
Pink Floyd-The Wall

Para lograr tales fines ha sido necesario que las masas de votantes no piensen el voto, no piensen en lo que elijen, por el contrario, que vayan a las urnas a designar entre unos y otros superdotados para que éstos LOS MANDEN.
La máxima expresión de una votación movida por prejuicios, rencores, filias y fobias fue la de Chávez, fueron todas las de él. No que antes ese no haya sido el esquema estimulado y perseguido por quienes siempre han detentado el poder detrás del poder. ¿Y dónde ha residido el punto focal de que en Venezuela (y gran parte del mundo) se elija como se elige?

En la no educación política, en la ausencia de un sistema
educativo que forme ciudadanos, y en la imposibilidad de que la educación que tuvimos en el siglo XX y seguimos teniendo, con su obvio deterioro, intente, quiera y se plantee generar gente capaz intelectualmente. Nuestro cenit, en épocas del desarrollismo y la masificación, fue lograr una Educación Tecnificada, y a pesar de que nuestras universidades por tiempo fueron bastante competitivas, siempre carecimos de cupos suficientes, de campus en todo el país, de una inversión seria en el sector.

No obstante, es en la educación desde los primeros años, donde los vacíos de un sistema otrora productor de obreros, ahora productor de pobres, generan esas carencias culturales, intelectuales y al final de densidad mental en la mayoría de la población donde hoy, por no haber sabido elegir gobernantes, hemos perdido el derecho a elegir algo tan simple como la marca de la pasta de dientes. En recompensa a estos errores tenemos a un sujeto como Nicolás maduro en el poder (Adjetívelo usted mismo)

P.D: Si algún chavista pseudo intelectual lee esto hasta el final, no venga a decir que yo estoy abogando por el consumismo marquista del capitalismo. De eso no se trata señor estúpido, se trata de que la vida en ciudadanía, entre otras cosas, se basa en el derecho a elegir libremente los aspectos tanto de la vida pública y como privada. ¡SE TRATA DE ELECCIONES LIBRES!

Illich


martes, 7 de junio de 2016

NIETZSCHE EN CLAVE POP


Cuando he dicho que tengo un "filósofo favorito" y que éste es Nietzsche alguno me ha llamado snob, otros me han dicho que al estudiar filosofía, hablar de un "favorito" resulta una frivolidad.. Si le debo explicar mis razones a esos amigos, podría aducir primeramente que al llamarlo así, muestro una predilección que no solo transita derroteros filosóficos, sino que además, se extiende a aspectos como el estilístico, el biográfico y a la época en la que tal autor vivió, a su forma de encarar la vida; incluso, hasta los temas de estudio que abarcaba entre su obra.
Pero en ningún caso esa predilección se debe desviar, al menos en mi caso particular, hacia el culto, la reverencia o la lectura, digamos evangelizada de sus textos. Con Nietzsche tanto o más que con ningún otro, una lectura reverenciada o prosternada sería la peor manera de abordarle. Ya en el Zaratustra, el propio autor exigía, se le negara si es que se quería evidenciar en algo, que se le había entendido.
Con este pensador, así como con cualquiera que se estudie, es necesario pelear, discutirle, increparlo y buscar las fisuras de su ideario (todos las tienen, de hecho) Pero también hay que dejar espacio para la perplejidad y la fascinación.
En una lectura con fruición, una lectura degustativa, el dejarse fascinar por la genialidad no conlleva ningún perjuicio para el lector, pues al final, el pensamiento, bien hilado y artesanalmente elaborado, es una de las más exquisitas formas de arte que conocemos.
En fin, que este atormentado y malinterpretado bigotón sea mi filósofo dilecto, más allá de hacer de mi un vendedor de puerta en puerta de sus pensares o alguien que le cree infalible, mesiánico; lo que me inspira es a estudiarlo con más atención, a releerlo, a desmenuzar más y más la trama de sus aseveraciones, a volver siempre sobre sus enigmas.
Si más personas pudieran decir que tienen un filósofo favorito, un pintor predilecto, o una obra que les apasiona, tal vez las conversaciones cotidianas, las charlas pop, fuesen menos tendientes al chisme, a lo pedestre, a la insustancial preocupación por la vida de los demás.


illich

viernes, 29 de enero de 2016

UN BUENDÍA, COMO HOY


“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía recordaba aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”
Gabriel García Márquez


¿En qué pensarías frente al pelotón de fusilamiento, si el problema no fuese que te van a fusilar?


Entiendo que en el orden de prioridades de un condenado al paredón, el hecho mismo de la muerte debe ser lo primero en que se piensa. Tal vez lo último en que se va a pensar, en realidad. Sin embargo, el Coronel Aureliano pensaba en hielo, en la tarde en que lo llevaron a conocer el hielo.


Extraño ¿no? Están a punto de acribillarte, de cruzarte de balas y se te ocurre pensar en la tarde que te llevaron a conocer el hielo. ¿En qué pensarías tú, años después, frente al pelotón de fusilamiento? ¿Cuál sería tu hielo,dado el caso?


Digamos que la referencia remite a un pasado suspendido, cuando te ocurrió algo extraordinario, tan maravilloso que incluso ahí, a punto de caer arrodillado y por una brevedad final ver tu cuerpo humeando por los hoyitos dejados por las balas, vas y lo piensas, le dedicas tus últimos minutos o segundos y haces que por ese instante no sea la muerte lo que importe porque es aquella remota tarde, o la noche en que te pasó algo que no debes olvidar, que vuelve y se  estaciona entre tus últimos respiros y las cosas que ya miras sin ver pues, ya no importan.


Y la muerte definitivamente no importa, se disipa de tu mente, le haces a un lado, la subviertes.


¿Por qué sería importante, la tarde remota en que tu padre te llevó a conocer el hielo? Uno abre la nevera y hay hielo en la hielera, es tan común que es redundante, hay hielo en los polos, uno lo sabe por los documentales y ve las focas y a los esquimales sobre él, hay hielo en un vaso de ron, sobre un ojo morado. El hielo es tan común que sería difícil pensar en él más que como algo sólido, blanco y muy frío. Útil, pero menos interesante que un helado, por nombrar algo frío.


El rollo con el hielo y el coronel, es un asunto relativo a las primeras cosas, a las primeras veces, a la sorpresa de un encuentro sin nada previo, entre algo y otro algo que jamás se habían mirado, rozado, sentido. En un Macondo decimonónico, donde las cosas eran tan antiguas o nuevas que había que señalarlas con el dedo a fin de ubicarlas. Las cosas no tenían nombre, si no lo tenían tal vez carecían de existencia, de ser.


Entonces, una tarde te plantas frente a un bloque pálido que despide frío y vapor; sólido como las piedras que parecían huevos de dinosaurios pero diferente, destilando agua, también helada. Y lo tocas, y te asustas porque quema, quema de frío, te habías quemado otras veces, más nunca había sido por el frío. Lo intentas nuevamente y permaneces unos segundos en contacto con el ignoto bloque y de pronto se te pegan los dedos a la superficie.


De no haber visto algo antes, de no haberlo visto jamás, de no haber tenido ningún tipo de experiencia previa, pudiésemos entender el que en su presencia primera quedaríamos absortos, boquiabiertos al punto de llevarnos aquel recuerdo hasta el paredón. Tal y como le ocurrió al coronel.


¿Cuál sería tu recuerdo al tener que enfrentarte al pelotón de fusilamiento? ¿Habría angulo? Hay algo tan, pero tan relevante en tu vida como para tener que recordarlo frente a tus asesinos sin rostro y al oficial que marcial ordena “preparen, apunten…”


¿Cuál sería mi hielo frente al paredón? ¿Qué tarde recordaré? ¿Cuál fue mi pensar primigenio, mi transición al logos, mi abandono del mito o mi regreso a él?


Al menos, luego uno se entera que el coronel no muere en el paredón, entonces tuvo más oportunidades de recordar aquella tarde remota...


Illich