martes, 20 de diciembre de 2016

UN CUENTO DE NAVIDAD (La de acá)


Sentado en una de las mesas del área de la piscina, Juan “el escolta” toma dictado en una hoja suelta de la carta a El Niño Jesús que  Michael Ernesto, el nieto de 8 años de La Ministra, le va dictando mientras se le viene a la mente todo con lo que ha estado soñando durante este año.

Se encuentran en las áreas verdes de una de las tres mansiones que La Ministra ostenta en el país, junto a éstas, otras posesiones, que suman un apartamento en Punta Cana, tres inmuebles en Miami y un piso en la 8va Avenida de Nueva York, completan, lo que se conoce de, la lista de propiedades que con su trabajo, su lealtad y su entrega al “Proceso” La Ministra ha ido aglutinando durante los 18 años de La revolución. Tiempo en el cual, La Ministra ha dado pruebas contundentes de su ciega convicción socialista, destacando en todos los cargos que le fueron confiados, respondiendo siempre con un “venceremos” ante las miles de veces que ha sido llamada por la consigna “Patria o Muerte”

Michael Ernesto se llama así por Michale Jordan y por Ernesto “Che” Guevara, asiste a un colegio privado en el este de la capital, al mismo que van los nietos del presidente, los hijos de un general amigo de sus padres y un primo que también es nieto de su abuela, La Ministra. Los juguetes favoritos de Michael Ernesto son los pertenecientes a la mercadería de Star Wars, entre sus posesiones más preciadas figura su cama, la cual emula la figura de El Halcón Milenario, un morral de R2D2, una chaqueta de Chewacca (muy peluda) figuras de acción de cada personaje importante o secundario. Tiene 3 sables de luz, un Stormtrooper casi de su tamaño y, por supuesto, un disfraz de Darth Vader.

“Querido niño Jesús -comienza a copiar Juan- este año me he portado bien, o más o menos bien. Por eso quiero que me mandes de regalo la colección completa de “ROUGUAN” la última película de ESTAR GUARS. No se te olvide un K2, el robot nuevo, el negro, ese…y lo otro que te iba a pedir era un AIFON, un reloj, adivina de qué, siii de Estar Guars y una gorra de los Leones para Juan. Eso es todo, gracias Niño Jesús”

De los 7 escoltas que el SEBIN asignó a la protección del niño, Juan es con quien él se ha encariñado, se le monta en la espalda al salir del colegio, le da parte de su desayuno y cuando está en casa lo busca para jugar. Juan, a su vez tiene dos niños, John José y Juan Andrés, sus hijos jamás han conocido a Michael Ernesto pero tienen varios de los juguetes que éste ha desechado casi nuevos, sobre todo juguetes que le obsequian los aduladores de La Ministra, y que si no tienen nada que ver con la saga galáctica, éste casi ni les presta atención.

Juan dobla la carta y se la entrega en sus manos al niño quien corre dentro de la mansión a dejarla junto al arbolito, un pino de casi tres metros que se ubica en el centro del salón principal del caserón, junto a la foto del Comandante. En medio de la carrera el niño saborea la hora en que, como siempre, todos sus pedidos lleguen a sus manos, ya se ve jugando con los droides y los alienígenas, las naves y los vehículos de asalto, recuerda la emoción que sintió cuando fue al cine a ver la película en una sala reservada sólo para, sus amiguitos, primos y otros que conoce aunque los vea poco. Michael está lejano a pensar que en realidad, todos son los niños de la ÉLITE SOCIALISTA.

Una vez el niño depositó la carta a los pies del árbol, ésta fue tomada de inmediato por uno de los asistentes de La Ministra, quien a su vez la volvió a llevar con Juan. Al entregársela le dijo “Anda, búscame to´estos corotos, te llevas esta carta firmada y sellada por el Presidente del SUNDDE, que no falte ninguno, además me traes tres Barbis, un Play Station, y cuatro legos de esos mamorrúos, que los carajitos míos también piden, y piden que jode”

Juan toma la carta, la mete en el bolsillo de su chaqueta de cuero negra, se calza sus Rai Ban (Hijos también de un decomiso) y aborda junto con dos “funcionarios” más la Toyota blindada, arrancan y se van a cumplir los sueños de los pequeños, también buscará juguetes para sus chamitos. 

Porque como dijo el presidente “AQUÍ EN VENEZUELA, NINGÚN NIÑO SE QUEDA SIN SU JUGUETE EN NAVIDAD, VERDAAAA”



sábado, 17 de diciembre de 2016

VENEZUELA - ENTRE BRAHMS Y LAS FAUCES DEL KRAKEN



Amanecí escuchando Brahms, no por abstraerme de la realidad, sino por intentar calmarme, y ver qué hacer. Por ponerme en la mente algo más que no sea la angustia por lo que desde hace tanto sigue "estando a punto de pasar" y a la vez pasa, en este ETERNO CONTINUO de desastre nacional nuestro de cada día.

Lo que nos hizo el gobierno, lo último que nos hizo, fue nada menos que EL ROBO PERFECTO, jamás visto en película alguna, por ficcional que fuere. Imagínense al Malo diciendo mientras frota sus manos de malo, con tono de malo en su cubil de malo "Y AHORA LES VOY A ROBAR EL DINERO DE UNA MANERA QUE TODOS ME LO TENGAN QUE TRAER Y DÁRMELO PARA QUE SÓLO YO TENGA TODA LA PLATA DEL PAÍS, VERDAAA"

Imagínense al "Bueno" con cara de pajúo, de imbécil o de malo disfrazado de bueno, amarrado y amordazado, sin ninguna acción preparada para soltarse y detener al Malo... Eso en el caso de que tuviésemos aun la esperanza de que en esta plana y rústica historia, exista un bueno y sea La MUD.

Luego, la gente, el pueblo, nosotros...tú y yo. Corriendo de la cola de la harina a la cola del banco, con unos billetes inútiles que ahora debemos entregarle al gobierno en sus manos de Malo, para que no nos devuelva NADA...

Si hace dos semanas la histeria era por sacar la platica y tenerla guardada en el rincón más invisible de la casa a fin de estar preparados "PARA CUANDO SE PRENDA EL PEO", Si las colas en los cajeros eran enormes y salíamos arrechísimos cada vez que nos pagaban con billetes de 50 y 20. Si el rollo era que necesitábamos una carretilla de plata para pagar un repuesto o un remedio, si los puntos estaban lentos, si Banesco no sirve, si el Mercantil era una mierda, si el GCDSM del Venezuela... ¡¿Y ahora?!

Ahora simplemente los puntos no pasan, los bancos están pelados, y la plata que estaba en el rincón más invisible de la casa, se nos quedó inútil entre las manos, se nos escurre como arena, se nos desmorona como hojas secas... ¡Un COÑO BRAHMS!

Ya la gente se lanzó a saquear, y ahí está la segunda parte del plan de EL MALO. Porque el saqueo será una expresión anómica de la rabia social y la desesperación colectiva, pero no es protesta. No tiene control ni mayor objetivo que el saqueo en sí mismo. el entrar violentamente a un establecimiento a robar lo que haya, lo que quede, ¿y después, qué?

El Malo de esta película maldita quiere el saqueo y el tumulto para salir a reprimir e imponer LA PAX DE LA BOTA Y EL FUSIL, para que de una vez y por todas se repita la máxima que delata la condena histórica de las democracias debiluchas "LLEGARON LOS MILITARES A PONER ORDEN"
Máxima que en todos los casos supone persecución, asesinato, implantación de un régimen no garantista (menos garantista, pues) de terror ( Sí, más de terror y sí se puede)

El Malo se ríe, las madres lloran, los malandros se tecnifican, las colas crecen y se ensanchan, la anarquía se suelta cual el Kraken, ese leviatán del miedo que todo se lo traga en el mar de las tragedias y los naufragios en que se nos convirtió el país... y en esta película sin bueno, esta Ópera Apocalíptica, la MUD el "supuesto Bueno" se apoltrona en su silla de rehén de sí mismo, a ver pasar las cosas.

Adiós Brahms, salúdame a la calma.


Illich

miércoles, 2 de noviembre de 2016

NICOLÁS EL "QUÉ"


“Sádico” es el adjetivo que comúnmente usamos para nombrar a alguien que viola y que además de violar, disfruta de hacerlo. Ese goce por la subversión de la voluntad del otro, por despojarlo física y moralmente de algo, por penetrarle sexual o simbólicamente con violencia, sin permiso. Es la actitud patológica que también se ha visto a lo largo de la historia en no pocos sujetos que embebidos de poder han mancillado poblaciones enteras a fin de afirmarse como los hegemones totales, como los autoproclamados mesías o incluso como los motorizadores de la historia y el progreso.

Al Marqués de Sade le debemos la popularización del adjetivo del que es epónimo. ¿Y quién fue éste? Pues, un aristócrata francés que vivió entre los años 1740 y 1814, quien con su escritura cargada de polémica intentó una “antifilosofía”, una propuesta anti moral donde el dolor, la sodomización y los placeres escatológicos desvelaran el verdadero rostro de la sociedad en la que vivió. Los personajes de Sade se regodeaban entre la mierda mientras llevaban hasta el límite de lo aguantable las fantasías eróticas de quienes le leían a hurtadillas en una frontera borrosa trazada entre lo orgásmico y lo vomitivo.

Sádicos han sido otros personajes de la historia, uno de estos tantos es Vlad Tepes (1431-1476), el propio inspirador de la famosa novela Drácula de Bram Stoker de 1897. La relación del Príncipe de Valaquia con el vampiro más famoso de la literatura, deviene de la costumbre del primero de empalar (clavar en estacas) a sus enemigos capturados aun con vida y hacer con éstos una línea de crucificados en las afueras de las murallas de su ciudad. Las leyendas locales rezaban que Vlad “El Empalador" se bebía la sangre de sus víctimas, de ahí la relación vampírica que inspiró a Stoker, de igual forma se aseveraba que bailaba mientras éstos morían desgarrados entre gritos inmensos de dolor.

Otro famoso sádico es el gran ordenador del Estado ruso, el primer Zar, fundador por ende del Zarato y organizador del código legal que por siglos rigió a esa sociedad. Iván IV de Rusia, mejor conocido como Iván El Terrible (1530-1584) quien además de toda su actividad de regencia y ordenamiento político fue un conquistador barbárico, aniquilador de pueblos a los cuales arrasaba, incendiaba y reducía a polvo cuando se le oponían. Cuando se le rendían, el trato no era nada magnánimo, en ese caso los explotaba y menguaba lentamente a fin de llenar sus arcas imperiales.

Mucho más acá en la línea de tiempo, se me ocurre comentar sobre José Tomás Boves, nativo de Asturias, militar de la causa realista en la Guerra de Independencia local, quien nace en 1782, un año antes de Bolívar, y muere en 1814, mismo año en que muere Sade (juzgue usted las coincidencias. Lo digo por Sade, ojo) A Boves lo dibuja la historiografía oficial como un sátrapa quien se enriquece en los llanos del Guárico y que luego se lanza con sus huestes a destruir la Segunda República (Herrera Luque da razones para su odio y responsabiliza a los patriotas de la furia del asturiano). De Boves se hizo famosa la rutina del Vals “El Piquirico” cuyas notas eran la clave para comenzar sendas orgías de violación y sangre, mientras el caudillo danzaba y se embriagaba viendo morir degollados a sus prisioneros, generalmente pertenecientes al mantuanaje de los pueblos y ciudades que iba conquistando mientras provocaba la estampida que los historiadores llaman La Migración a Oriente.

Es llamativo que estos connotados sádicos de la historia tuviesen predilección el gusto por el baile.

La semana pasada, como una muestra más de la violencia que está destripando nuestra sociedad, el mundo vio a través de un video captado por cámaras de seguridad, cómo cinco agentes de la policía golpearon brutalmente a una señora, ese no fue el único caso de esa jornada. En Venezuela, escenas como esa ya no asombran, son repetitivas. Parte de la rutina social normalizada en nuestro país hoy, es el que los cuerpos de seguridad del Estado estén prestos a golpear manifestantes, maltratar mujeres, asesinar jóvenes, arrollar ancianos, torturar presos políticos, extorsionar, hacer de sicarios, amedrentar, amenazar.

Menos de una semana después de los sucesos donde no solo esa señora fue pisoteada en su cuerpo y dignidad, sino que también lo fueron cientos de manifestantes en el país, los cuales también fueron puestos presos e imputados de cargos inexistentes, hoy siguen algunos privados de su derecho a la libertad plena. Insisto, menos de una semana después, el Presidente, baila por televisión.

El jefe de todos los agentes agresores y violadores de derechos humanos de cada manifestante brutalizado por el simple hecho de expresar su descontento social y político. El presidente baila salsa, lo disfruta, lo goza. ¡Viola y goza bailando!  ¿Cómo Vlad, Iván y Boves? De ellos me lo dice la historia y la historia a veces se tergiversa, se borronea en el tiempo, a Nicolás lo vi por televisión. Nicolás el “qué”

El Sádico, porque viola y lo disfruta… Disfruta el hambre, ve las colas por comida y baila, disfruta la tortura, la mengua y las enfermedades. Él baila. El sádico, mientras llena sus arcas, embebido en su fragmento de poder, en sus intenciones represoras, en su mesa redonda de otros sádicos que se cambian pareja y se contonean al ritmo de los quejidos sordos del dolor de los demás.

illich.