lunes, 8 de julio de 2019

ANIMAL POLÍTICO


“EL HOMBRE ES UN ANIMAL POLÍTICO” Aristóteles, dijo la estudiante en medio de su exposición y prosiguió explicando las formas de gobierno que según El Estagirita se dividen en Puras e Impuras e incluyen sus formas virtuosas y degradadas. La joven se afanaba explicando su tema y yo la seguía mientras algunos de sus compañeros hacían lo propio, otros estaban sumergidos en su celular, otro se concentraba en una bombombún azul y algunos más miraban sin ver a la expositora, supongo, mientras preparaban todos mentalmente su intervención para levantar la mano no más terminara de exponer la participante (Bueno, sabemos que esto último es una fantasía profesoral de quien escribe)


Al terminar la exposición, la joven dijo titubeante “¿Alguna pregunta? Obviamente se hizo un silencio incómodo como de 10 segundos, luego de los cuales pregunté yo “A toda la clase ¿por qué es el Hombre un animal político?” Me miraron como si fuese yo un animal carnívoro, uno, al acecho de una respuesta errada para saltarles encima. Intenté distender el asunto, e insistí con el siguiente ejemplo. Si el león es un animal carnívoro, es porque come carne, el hombre lo es, político, ¿por qué?

Una joven bastante decidida se arrojó al ruedo y dijo “Es un animal político porque hace política” “porque vota” dijo otro, “porque manda”, “porque roba y engaña”, “porque promete”… y así fueron soltando frases muy parecidas a lo que generalmente piensa la gente sobre la política, o más bien, sobre los políticos.

Intervine para decir, “Piensen esto, el HOMBRE ES UN ANIMAL POLÍTICO porque todos sus actos, en tanto colectivos son actos políticos, pues son actos de LA POLIS (ciudad en griego). ¿Comprenden? Entonces, ¿serán cosas como hacer la compra, cortejar, conversar, tranzar un negocio, esta misma clase, actos políticos?”, la respuesta de casi todos fue NOOO… Insistí, "¿y por qué no?" De inmediato intenté un ejemplo más acucioso, ¿Un beso es un acto político? Ellos dijeron NOOO, y solo una chica dijo “Sí, porque uno elige a quien besar” "Muy ingeniosa, le respondí, pero sigues pensando que lo político solo refiere a los actos de sufragio, aunque tienes razón, hay algo más que hace de un beso, un acto político de acuerdo a lo que planteaba El Estagirita."


Desde la tercera fila levantó la mano uno de los que yo creía más distraídos, el de la bombombún, me alegré, e impelí nos dijera su parecer, este habló “¿profe, qué es El Estrigmatita..?” 

Si esto fuese un chat de whatssapp aquí iban puestos diez emojis seguidos del muñequito que se tapa los ojos, pero no, es un blog serio sin emojis… Le respondí, "mi pana, El Estagirita es Aristóteles, así se le dice porque nació en Estagira, ¿si va?" El chico puso cara de haber entendido y seguimos.

Quedamos en que un beso es un acto político… Otro chico dijo, “bueno porque si no le gusta el beso te quitan el puesto” a veces no sé en qué rollos me meto cuando salgo con esos ejemplos, pensé… "Un poco más en serio, dije arrugando las cejas, el mínimo necesario para que ocurra un beso son dos personas…" otro estudiante agarró la propuesta en el aire y comenzó a decir “porque no es un acto individual”, otra joven no le dejó terminar y planteó “porque hay un acuerdo tácito, ambos quieren”.

“Entonces, dijo alguien más, somos animales políticos porque somos seres sociales” BINGOOOO… y los actos políticos, actos de La Polis, de la ciudadanía, de la sociedad son actos colectivos, pues según el recién bautizado Estrigmatita, el hombre es un animal social, un ser de La Polis.

Así que hasta los actos cotidianos tales como los negocios, los acuerdos, los litigios, la educación, el comercio, las fiestas, las tertulias, la amistad, una relación de pareja,el deporte, las religiones, las jerarquías, el arte, son actos políticos, tanto como lo son  las elecciones, la participación, la protesta, la contraloría, la desobediencia civil, la gobernanza, etc. Saberlo es importante, saber que no podemos desentendernos de la política, no solo por el peligro de llegar a ser gobernados por los peores hombres (como nos pasa, de hecho) tal como lo dejó dicho el propio Platón, maestro de Aristóteles, sino porque estos actos son los que nos definen como seres sociales.

Hasta ahí quedó la clase, y todos se fueron a ejercitar sus diversos actos políticos.



Illich
   

lunes, 17 de junio de 2019

LAS MANOS DE SÓCRATES

La escuela de Atenas-detalle-Rafael Sanzio (1510-1511) Fresco
Sus manos aparecen como enumerando algo, virtudes, tal vez, o quizás sean faltas a éstas, lo que posteriormente va a llamarse pecados. 

Probablemente Sócrates (470-399 a.C) se empeña en colegir un argumento emanado de su interlocución con algún aprendiz u otro pensador en un acalorado debate escenificado quizás en el mercado de Atenas, donde le gustaba ir a no comprar nada o en la propia Ágora, sede de su ascenso a la fama y también,el patíbulo donde fue condenado al brebaje mortal extraído de la cicuta.

Eso hacía Sócrates, ejercicios dialécticos,debates en los que se dedicaba a desmenuzar las certezas de sus contertulios a desvelar lo aparente, los equívocos, lo pueril en la voz de aquellos que decían saber y se decían sabios a sí mismos. Incluso, mucho de esto hizo en su propio juicio, volteó los argumentos de sus acusadores, esgrimió una réplica que desnudaba su ya preestablecida condena por un poder que lo quería fuera. A sus adversarios y verdugos, los sofistas, les denunció aduciendo "...Para qué he de defenderme si vosotros ya me habéis condenado". 

El ateniense hurgaba las almas de sus discípulos para extraer de éstas sus talentos soterrados por la tradición, por el mandato de un orden social en el que cada quien era portador de un oficio conferido por sus ancestros desde el mismo momento de nacer.

Sócrates, quien reclamó para sí el apodo de El Tábano de Atenas, un moscardón, insecto fastidioso que revolotea en torno al ganado y lo atormenta con su ir y volver, persistente, terco... De esa forma se veía a sí mismo, como un sujeto fastidioso, cuya siembra en quien le escuchaba era LA INQUIETUD, LA ZOZOBRA, LA DUDA,  y de éstas,LA CURIOSIDAD, el reto y la intención de salir de la caverna en procura de la luz del entendimiento, y del auto conocimiento.


Sócrates frente a Alejandro Magno- La escuela de Atenas-detalle- Rafael Sanzio 1510-15011


Ese es el Sócrates que conocemos primero por Platón en mayor medida, por Jenofonte y posteriormente devenido en el paladín del pensamiento occidental, un filósofo titánico encumbrado por puro merecimiento en el Olimpo del pensamiento occidental, el que señalaba como principio de La Sabiduría el reconocimiento de la ignorancia propia. Aquel que nos dejó dicho "Es mejor sufrir cien injusticias antes que cometer tan solo una" 

Van a transcurrir más de dos milenios para que aparezca una crítica feroz en contra del ateniense, y es que cuando Nietzsche (1844-1900) en su obra El Origen de la Tragedia haga recaer sobre Sócrates la responsabilidad y culpa del deterioro de los Valores Aristocráticos en el mundo griego y la suplantación del Ideal Estético/Artístico de vida por el que va a llamar el alemán, pathos de la decadencia occidental, ya habrá corrido muchísima agua por los ríos del tiempo. 
Sócrates y Nietzsche


Para Nietzsche no solamente Sócrates había inaugurado una tradición donde La Verdad va a ejercer un dominio tiránico como lógica de sentido, sino que, el ateniense va a imponer su propia estética desarrapada, su figura rechoncha, sus hábitos del descuido, cosa que contravenía la cultura de un pueblo donde la belleza y su búsqueda había sido faro y centro de todas sus representaciones, tanto en las artes como en la vida cotidiana.

En lo personal considero que en Sócrates hay mucho más que rescatar antes de desdeñarlo, aunque no deja de tener razón Nietzsche cuando lo ataca con tal virulencia. La llegada de Sócrates parte a La filosofía en dos, y la re/sitúa en un redil que pone al Hombre en el centro, mas no a cualquier Hombre, sino al que Sócrates dicta, uno para el cual la Belleza, La Verdad y La Virtud subyacen como valores intrínsecos, del alma, y ya no más como valores estéticos. 

En cuanto a la enseñanza, en Sócrates hayamos una idea central APRENDER ES OLVIDAR MUCHO DE LO PREVIAMENTE ASUMIDO POR CONOCIMIENTO, Y EN TAL SENTIDO, PARIR UN NUEVO SABER, Y PARIR, OBVIAMENTE DUELE. A esa forma de enseñar/aprender, se le llamó MAYEÚTICA (parir ideas), y sin duda concebir así duele, duele dejar lo que se cree saber y por tanto tiempo nos pareció "normal", "natural". No obstante, las manos de Sócrates están ahí para ayudar con el parto, para dejarnos ver que el dolor tiene un sentido, el de parirnos a nosotros mismos, trabajosamente, traernos al conocimiento, a la luz.

Como dijo un gran amigo, Sócrates es el ejemplo que todos ponen sobre cómo debe actuar un buen maestro, pero sería el primero al que rechazaría la mayoría si le tocase en una hipotética clase. La razón de esto es que él se enfrentaría de forma radical y violenta en contra de los prejuicios, de la ignorancia que conforta a la masa, de la flojera, de lo ramplón, del reggaeton y sobre todo, se mofaría del trap y de los Reality Shows.


La Escuela de Atenas- Rafaél Sanzio- 1510-1511- Fresco- Estancia Papal Vaticano

Las manos de Sócrates tuvieron finalmente que levantar la crátera de cicuta, brindar  con ella y llevar a su boca la infusión que le quitó la vida, una vida que él mismo asumió, no valía la pena vivir en la vergüenza de un convicto, mucho menos a su edad, por lo que valoró hasta el último instante la dignidad, la vida siendo bien vivida, de acuerdo a los actos de conciencia, de justicia y de razón. 

Es por todo esto que se inmortalizó, por lo que sigue siendo un pilar del pensamiento y un paradigma de heroicidad moral. Las manos de Sócrates hoy aun enseñan, dirigen, nos confunden, nos interpelan, nos tientan e invitan a conocernos a nosotros mismos.


Illich

domingo, 28 de octubre de 2018

LA VOLUNTAD DEL PODERÍO (Nietzsche vs. El chavismo)

Imagen tomada de Google
Uno de los conceptos más potentes de los producidos por Nietzsche es el de La Voluntad de Poder. Así mismo, tanto como potente, este concepto ha sido uno de los más falseados, malentendidos, acomodado a intereses y tergiversados, dentro del arsenal del ideario del citado filósofo.

Como Voluntad de Poder debemos entender aquella apuesta por la vitalidad ante todas las cosas, sobre todo, aquellas que suponen el dominio sobre sí mismo y la posibilidad de imponerse a los propios prejuicios, al remordimiento y a los atavíos culturales.

Crear para sí un armazón de valores que le permita sobrellevar la decadencia de la cultura de masas, las imposiciones políticas y las manipulaciones éticas e intelectuales, tanto de las élites en el poder como cuando estas imposiciones vienen de lo normalizado por la mayoría.

Voluntad de Poder, no era para Nietzsche voluntad de mandar a los otros, sino más bien, una voluntad férrea por resistir, por no dejarse arrastrar por la marea de los tiempos, de lo políticamente esperable, por las "buenas costumbres" cuando éstas atentasen contra la dignidad de uno mismo.

La gente que nos manda, obviamente emplea a su manera una voluntad de poder, la cual les permite deslastrarse de cosas como el costo político de sus acciones, el deber ser de sus cargos, la necesidad de jugar con las reglas que enmarcan el ajedrez político, es decir, atender a las leyes. A estos sujetos lo único que les importa es mantenerse con el control del país. A costa de lo que sea, como sea.
WWNietzscheDo-cover

Cómo anteponer el mismo concepto ante tal avasallamiento, ante el abuso, cómo usarlo en contra de los sátrapas que hacen gobierno en este país. Pues supongo que apartándonos un poco del nihilismo absurdo que supone seguirles jugando con sus reglas, atendiendo sus normas, respetando su tablero de ajedrez.
Desplegar una Voluntad de Poderío supone arrancamos de una vez la esperanza de vencerlos en tanto ellos sean quienes organicen la trama de los procesos con que se hace la vida política del país. Resistir, protestar donde sea, como sea, pero en coordinación y con más inteligencia que temeridad.

Hay que sacarlos de su zona de confort, hacerlos rabiar, arrinconarlos en su pequeñez moral y luego enseñarles que no son ellos quienes encausan la vida de nosotros en su ambición totalitaria y corrupta.

Para eso tenemos exigir de nuestros líderes un enorme acto de voluntad, precisamente, la voluntad de mantenerse unidos y coherentes, no tanto por principios, sino por objetivos, por el objetivo final de todo esto.

De cada cual, debemos exigirnos el mayor de los impulsos, el de emplear el ejercicio de esa voluntad sobre nosotros mismos, saber que superar el sufrimiento de estos años requiere sacrificios tenaces para poder culminar con la égida de los forajidos que nos gobiernan.

Voluntad de Poder es acción, movilización y abandono de la terrible conducta inercial y de contraataque que nos ha acompañado por años. Si no lo hacemos, se nos seguirá imponiendo la oscuridad de los malditos.


Illich